18/5/17

*A la percusión

Cuando oigo el golpe
cuando su sonido me llama
mi vientre se hunde y se expande y se
repliega en mil direcciones

cierro mis ojos mi mente vuela miles de kilómetros
al sur
siente en su interior el fuego
percibe la tierra temblando bajo los pies

decido entrar en ese juego

desaparecen mis ojos, desaparecen mis miembros
mi cuerpo se desvanece al entrar en el ritmo
en esa posesión sagrada y milenaria

que me salva.



6/5/17

Me desintegro
lentamente

Lo que conocía de mí se diluye

ya no me conozco.

quién puso este vacío en mi pecho,
este hueco que se hunde en espiral,
                                  hiriendo la carne que toca
quién me quitó el aire


ahora mi cuerpo navega en busca de oxígeno
que ya no recuerda mi nombre

hundo mi cara en el agua del Leteo, y pierdo
lo que me identifica
lo que me hace ser
yo
me pierdo
a mí misma
me pierdo

y vago sin nombre por la superficie del mundo.



2/3/17

Las yemas de las ramas
de los cerezos

Las percibo como dedos que emergen de lo dormido

Son extremidades casi animales
suaves y cálidas
de las que intuyo un aliento vital
con savia recorriendo como me recorre a mí la sangre

Del mismo material que las yemas de mis dedos
ávidas de acariciar
el calor del que brotan

Crecen hacia arriba porque señalan al cielo,
porque desean tocar la primavera.